lunes, 17 de diciembre de 2007

Como hablar en publico

 

Cómo convertirse en un orador

Ventajas del hablar en público

En una ocasión un joven directivo me confesó que había empezado a ascender en su empresa únicamente tras haber superado su miedo a hablar en público. Era algo que siempre le había producido pánico. En cuanto fue capaz de dominar esos sentimientos y desarrolló diversas técnicas de oratoria, descubrió que era un conferenciante más que aceptable.

Una de las mejores maneras de convertir la experiencia de las conferencias en algo positivo consiste en considerar todas las ventajas de que disponemos:

-Sin duda, nosotros somos quienes mejor conocemos el tema de la conferencia.

-Si nos olvidamos de algo los oyentes ni se darán cuenta. No olvidemos que el público nunca supo lo que teníamos pensado decir en un principio.

-La mayoría de los oyentes se encuentran más a gusto sentados donde están, que de pie donde estamos nosotros. Por consiguiente, simpatizan y comprenden la situación.
-Por regla general, el público desea nuestro éxito. Están de nuestra parte y no en contra.

Muchos de los conferenciantes desearían ser capaces de hacer lo que estamos haciendo. Por tanto, relájese y disfrute de la sensación de convertirse en una estrella.

Seguro que usted puede sacar más beneficios de una conferencia de lo que se cree

Capítulo: Los tres usos de las palabras

Cuando una empresa necesita comunicarse con sus empleados para transmitirles un mensaje importante, el mejor modo de hacerlo es por vía oral, mediante conferencias públicas.

Independientemente del tamaño de su empresa o del auditorio al que se enfrenta, debe aprender a comunicarse de manera eficaz. Al ponerse en pie para tomar la palabra se convierte automáticamente en una autoridad en la materia, y su público desea escucharle. Las palabras empleadas pueden servir para:

-Informar: en ocasiones sólo queremos informar a nuestro público. Por ejemplo, puede que sólo queramos hablarle de algunas cifras de la producción de la semana anterior, o sobre los resultados de una reunión mantenida con un cliente importante.

-Explicar: quizá el objetivo de la charla sea el de explicar brevemente un nuevo procedimiento a seguir. Por regla general las charlas explicativas también suelen proporcionar información.

-Persuadir: las conferencias persuasivas suelen ser las más complejas. Lo ideal es poner la información y la explicación al servicio de la persuasión.

Si tenemos claro nuestro propósito, la conferencia resultará más fácil de preparar y de dar.

El consejo.- Muchos oradores creen que deben limitarse a presentar una información. En realidad, lo que quieren es que sus oyentes actúen a partir de esa información recibida, con lo que sus conferencias resultan verdaderamente persuasivas. El conocimiento del propósito de la conferencia resulta de gran importancia a la hora de ponerse en pie para tomar la palabra

Las charlas persuasivas

Las conferencias persuasivas no suelen tener como objetivo el de cambiar el rumbo de la empresa, ni de convencer a los oyentes de la necesidad de participar en una batalla. Sin embargo, la presentación puede ser determinante a la hora de obtener resultados.

Si bien con nuestras charlas no conseguiremos que se acaben las guerras en el mundo, sí podemos provocar cambios importantes en nuestra empresa. Quizá se traduzcan en un programa de mejora de la calidad, en el lanzamiento de un nuevo producto al mercado, etc. Al ser los instigadores de estos cambios, tenemos la oportunidad de:

-Ejercer un gran efecto en la organización de la empresa y en el modo de pensar de los empleados.

-Destacar y ser recordado como el motor del nuevo rumbo de la empresa.

-Avanzar en nuestra carrera dentro del departamento o la empresa.

Es preciso ser eficaz a la hora de hablar acerca de cambios en la empresa ante las personas afectadas por los mismos

Superar el miedo escénico

¿Qué pasa por nuestra mente cuando pensamos en una conferencia pública? Quizá nos acordamos de aquel incidente ocurrido durante nuestra infancia, cuando nos olvidamos de una de nuestras frases durante la representación escolar. O quizá nos acordemos de aquella otra conferencia durante la cual tuvimos la sensación de que cientos de ojos nos miraban fijamente.

Este tipo de recuerdos basta para provocar escalofríos hasta en las personas más decididas. La mayoría de las personas reconoce que prefieren cualquier cosa antes que dar una conferencia.

El miedo escénico es una sensación normal en cualquier persona que haya tenido que enfrentarse a un auditorio. Incluso los mejores actores lo sufren. El miedo escénico es un proceso de ansiedad que sienten la mayoría de las personas cuando deben ponerse en pie para hablar ante un grupo de oyentes.

Según un antiguo dicho, "el que duda está perdido". Lo mismo se puede decir de cualquiera que deba hablar en público. Los que ascienden en sus empresas son aquellos que se desmarcan de sus compañeros de trabajo. A menudo esto significa que son capaces de dar un paso al frente y ofrecer un mensaje claro y convincente.

Si somos capaces de hablar con firmeza, no sólo atraeremos la atención del público sobre nuestro discurso, sino en gran parte sobre nosotros mismos también, y ofreceremos la imagen de alguien preparado para el liderazgo.

Atención.- No hay que disparar antes de apuntar. Un discurso de éxito le hará destacar, pero un discurso fracasado le perjudicará. Asegúrese de haber meditado bien el contenido del discurso antes de empezar a hablar.

El objetivo: una conferencia memorable

En una ocasión, un joven ingeniero me comentó que la mayoría de las reuniones a las que asistía eran todas iguales. Los empleados se sentaban, escuchaban al orador durante unos minutos y luego empezaban a dormitar y a pensar en sus cosas. Parece algo de muy poca educación, hasta que se piensa en la cantidad de reuniones a las que hay que asistir al cabo del día y lo tremendamente aburridos que suelen ser los oradores.

En la mayoria de casos nos hemos acostumbrado a aceptar que el nivel de las conferencias de negocios sea mediocre. Siempre nos decimos que, después de todo, el tema no es nada apasionante. Sin embargo, de vez en cuando nos encontramos con un orador que es muy superior a la media. De repente nuestro nivel de exigencia aumenta y somos conscientes de las posibilidades reales de una conferencia de este tipo.

Una vez escuché a un orador que ofrecía sistemáticamente una charla a los nuevos vendedores que había contratado su empresa. Habló acerca de los distintos tipos de clientes y del modo de convencerles de comprar el producto. Nunca olvidaré esa conferecia por el modo tan eficaz en que fue presentada. Desde entonces me exijo lo mismo en mis charlas. A continuación resumo mis seis reglas de oro:

1- El mensaje debe ser claro para no dar lugar a malas interpretaciones.

2- Se tiene que parecer convencido de lo que se dice. Hay una gran cantidad de oradores que parecen interesarse muy poco por el tema tratado.

3- Hay que ser uno mismo. No hay que interpretar un papel ni copiar las maneras de otros oradores. Nunca funciona.

4- La presentación debe ser personalizada. Debemos dejar translucir la personalidad de cada uno y poner su sello particular en el discurso.

5- Hay que conectar con el público. La conferencia debe convertirse en un cara a cara para cada uno de los asistentes

6- Se debe informar a los asistentes del motivo de su presencia allí y de por qué deberán escucharle. En caso contrario no lo harán.

La firmeza

Seguro que le han pedido que hable en público en distintas situaciones. En ocasiones tendrá tiempo más que suficiente para preparar su charla y en otras ocasiones no. En cualquier caso, debería intentar impresionar al público.

La simplifiacion en la presentación de los oradores.- En ocasiones no seremos los oradores principales, sino los introductores de otros oradores que ofrecerán la conferencia. A continuación se citan algunos consejos que no hay que olvidar cuando se haga la presentación de otro orador:

-Sea breve: no hay que olvidar que el público ha venido para escuchar a otra persona. Una presentación de un minuto es más que suficiente.

-Empiece por el título o el tema de la conferencia: eso es lo que quiere oír la mayoría de las personas asistentes.

-Relacione el tema de la conferencia con el público asistente: hay que explicar al público el motivo por el cual la conferencia les resulta relevante.

-Describa al conferenciante: hay que mencionar su cualificación para hablar sobre el tema.

-Comunique al público el nombre del orador y siéntese: de esta manera, el conferenciante le estará agradecido y el público también.

La presentación de premios

A veces, se nos pide que hablemos en una cena en honor de alguien que se jubila, o que anunciemos un premio otorgado a una persona o equipo por algún logro destacado. No debemos olvidar lo siguiente:

-Hay que ser breve, aunque no en exceso ya que la descripción de las características del homenajeado resultaría demasiado imprecisa.

-Hay que ser justo en los elogios, no sobrepasarse con ellos.

-Debe hacer una mención específica de los méritos del homenajeado y del motivo de su galardón.

-La presentación debe ser personalizada, sin dar la sensación de que se podría utilizar para cualquier persona.

-La charla debe estar lo suficientemente preparada y documentada.

Ante todo, recuerde que es muy importante documentarse bien acerca de la persona que se va a presentar.

Es importante reconocer los méritos de los demás. Con estos consejos se asegurará una presentación distinguida.

El ensayo de las presentaciones formales.- En ocasiones deberemos ofrecer una charla formal ante un grupo de personas. Aquí le facilitamos algunas normas:

-Preparación: demasiados oradores dejan la preparación de la charla para el último momento.

-Sencillez: no hay que abrumar al público con información, aunque se disponga de ella. De todos modos, se les va a olvidarA veces, se nos pide que hablemos en una cena en honor de alguien que se jubila, o que anunciemos un premio otorgado a una persona o equipo por algún logro destacado. No debemos olvidar lo siguiente:

-Hay que ser breve, aunque no en exceso ya que la descripción de las características del homenajeado resultaría demasiado imprecisa.

-Hay que ser justo en los elogios, no sobrepasarse con ellos.

-Debe hacer una mención específica de los méritos del homenajeado y del motivo de su galardón.

-La presentación debe ser personalizada, sin dar la sensación de que se podría utilizar para cualquier persona.

-La charla debe estar lo suficientemente preparada y documentada.

Ante todo, recuerde que es muy importante documentarse bien acerca de la persona que se va a presentar.

Es importante reconocer los méritos de los demás. Con estos consejos se asegurará una presentación distinguida.

El ensayo de las presentaciones formales.- En ocasiones deberemos ofrecer una charla formal ante un grupo de personas. Aquí le facilitamos algunas normas:

-Preparación: demasiados oradores dejan la preparación de la charla para el último momento.

-Sencillez: no hay que abrumar al público con información, aunque se disponga de ella. De todos modos, se les va a olvidar.

- Práctica: antes de ofrecer una conferencia hay que ensayarla ante los amigos o familiares para pulirla.

Las tres V: tecnicas verbales

Independientemente del tipo de charla, hay tres técnicas que deberían emplearse siempre. Empleadas conjuntamente, le permitirán convertirse en un importante orador. Estas técncias se conocen como "las tres V", y son: verbal, visual y vocal.

Perfeccionamiento de técnicas verbales.- La mayor parte del tiempo que invertimos en preparar una charla se destina a la mejora de las técnicas verbales. Éstas son, entre otras:

-La elaboración de un mensaje claro.

-Convertir la presentación en algo relevante para el público.

-Analizar a los oyentes.

-Subrayar las ideas principales.

-Reunir evidencias en apoyo de nuestras opiniones.

-Organizar la información.

-Disponer de un soporte visual para ilustrar la información verbal.

-Implicar al público.

-Mantener una sesión de preguntas y respuestas.

La organización de la información la hará más comprensible y más persuasiva.

Las tres V: técnicas visuales y técnicas vocales

La mejora de las técnicas visuales.- Las técnicas visuales no se refieren a los apoyos visuales que ilustran la conferencia, sino a la imagen visual que proyectamos como oradores. Cuanto más interesante resulte observarnos, más posibilidades hay de que el público nos preste atención a lo largo de toda la conferencia. Las técnicas visuales son, entre otras:

-El contacto visual con cada uno de los oyentes.

-Los gestos que describan y refuercen las ideas.

-Las expresiones faciales que comuniquen los sentimientos y actitudes.

A menudo no se tienen en cuenta estas técnicas, y su ausencia puede hacer que la presentación resulte menos interesante.

El desarrollo de las técnicas vocales.- La voz es una parte clave del orador. Las técnicas vocales son, por ejemplo:

-Elevar y bajar la voz en función del énfasis que se quiera dar.

-Cambiar el ritmo para llamar la atención al público.

-Emplear pausas para remarcar los puntos importantes.

El éxito como orador viene determinado por el modo en que se emplean estas técnicas para llamar la atención del público.

Lo que hemos aprendido en este curso.- En este curso hemos aprendido a convertir la experiencia de hablar en público en algo positivo. Hemos adquirido la perspectiva acerca de la importancia de las charlas de negocios y hemos conocido las técnicas que nos convertirán en mejores oradores.


Fuente: mail x mail.com

1 comentario:

  1. Muy buena información presentada en este post, para muchos se nos hace difícil hablar en público sea para un grupo pequeño o un gran grupo de personas, apliquemos técnicas aquí descritas que nos permitan desenvolvernos para estas situaciones.

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