domingo, 24 de febrero de 2008

La adicción a la sexualidad

Las consecuencias son más serias con el paso del tiempo
Antes de los grupos para Sexo Adictos Anónimos (SAA), no se sabía que este problema tenía nombre. Lo único que se conocía era que la persona no podía controlar la conducta sexual.
Quienes sufren la adicción, ven la sexualidad como una forma de vida absorbente, aunque los detalles de cada historia podrían ser diferentes, el problema es el mismo: son adictos a las conductas sexuales, a las que regresan una y otra vez a pesar las consecuencias.
La enfermedad es progresiva y generalmente se torna más seria conforme pasa el tiempo. El mal se presenta como una compulsión, o sea las conductas sexuales son repetitivas y los deseos sexuales cada vez son más fuertes, por lo que las personas no se pueden resistir ante sus tentaciones y fantasías.
De acuerdo al psiquiatra Patrick Carnes, los paciente se hacen adictos a los cambios neurológicos que se dan en el cerebro como producto de las actividades sexuales compulsivas.
Para quien quiera saber si padece este problema, a continuación presento algunas preguntas con el fin de que se realice un autodiagnóstico.
1- ¿Guarda secretos sobre sus actividades sexuales o románticas?
2- ¿Mantiene usted una doble vida?
3- ¿Se ha dado cuenta que sus fantasías románticas o sexuales causan problemas en sus relaciones o que le permiten evadirse de sus problemas?
4- En cada nueva relación ¿mantiene los mismos patrones destructivos que le incitaron a romper con la última?
5- ¿Lo han arrestado alguna vez, o hubo peligro de que lo hicieran, debido a sus prácticas sexuales como el: voyeurismo, exhibicionismo, prostitución, sexo con menores, llamadas telefónicas obscenas, etc?
6- ¿La búsqueda de relaciones sexuales o románticas interfiere o se contradice con sus creencias o desarrollo espiritual?
Si usted contestó a dos o más preguntas afirmativamente, sepa que no esta solo. Hombres y mujeres, heterosexuales, homosexuales o bisexuales que padecen esta enfermedad se pueden reunir en grupos de autoayuda para compartir sus experiencias, conocer la enfermedad, tener fortaleza y esperanza.
Así existe un apoyo donde unos con otros se pueden formar en torno a la libertad de la conducta sexual compulsiva y recuperarse para ayudar a otros a salir de la adicción sexual. Aunque esta no se cura.
Por supuesto, como cualquier otra enfermedad compulsiva, para poder vivir con ella se requiere de un diagnóstico y apoyo psicológico. Existen muchos profesionales en el campo de la psicología y psiquiatría que no diagnostican la enfermedad aunque la tengan frente a ellos.
No existe una cura definitiva para este problema, pero la mayoría de las veces se necesita un tratamiento farmacológico y desde luego asistir a los grupos de autoayuda.

fuente: http://www.aldia.co.cr/hoy/vivirhoy1429837.html

Nuestra opinión acerca del artículo:

Es importante tener claro que este problema se puede dar no solamente en lo que es llamado comunmente "desviaciones sexuales", como la pedofilia y otros, sino que en actividades sexuales que pueden pasar inadvertidas para sí mismo y para los demás. Un ejemplo de esto puede ser la adicción con diferentes mujeres, o el desafío personal que se ponen algunos (o algunas) de conquistar a distintas personas, causando con esto serios inconvenientes y alteraciones a su vida.

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