viernes, 20 de febrero de 2009

Eutanasia...¿Un pecado, un asesinato o una salida aceptable?

Estimados amigos:

Mucho se ha hablado acerca de este tema en este último tiempo a raíz de lo sucedido en Italia y por todos conocido.

Pero no queremos plantear el tema de la misma manera que puede encontrarse por todos lados en la red

Quiero que lo analicemos desde la óptica real de nuestras propias vivencias

Para partir, definamos el término recurriendo a la popular wikipedia...

El término eutanasia deriva del griego: "eu" (bien) y "thanatos" (muerte).
Es todo acto u omisión cuya responsabilidad recae en personal médico o en
individuos cercanos al enfermo, y que ocasiona la muerte inmediata de éste con
el fin de evitarle sufrimientos insoportables o la prolongación artificial de su
vida. Cabe destacar dos datos relevantes: para que la eutanasia sea considerada
como tal, el enfermo ha de padecer, necesariamente, una enfermedad terminal o
incurable, y en segundo lugar, el personal sanitario ha de contar expresamente
con el consentimiento del enfermo. Actualmente, se distingue del término 'muerte
digna', que consiste en el otorgamiento de medidas médicas paliativas (que
disminuyen el sufrimiento o lo hacen tolerable), de apoyo emocional y espiritual
a los enfermos terminales.

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Clasificaciones de eutanasia
En el medio hispanohablante se han introducido conceptos provenientes de la
evaluación ética de la eutanasia y se la califica de directa o indirecta en
cuanto existe o no la intención de provocar primariamente la muerte en las
acciones que se realizan sobre el enfermo terminal. En el contexto anglosajón,
se distingue entre la eutanasia como acción y la eutanasia como omisión (dejar
morir). Su equivalente sería eutanasia activa y eutanasia pasiva,
respectivamente.

También se utilizan, en forma casi sinónima, las calificaciones de positiva
y negativa respectivamente.

1. Eutanasia directa: Adelantar la hora de la muerte en caso de una
enfermedad incurable, esta a su vez posee dos formas:

Activa: Consiste en provocar una muerte indolora a petición del afectado
cuando se es víctima de enfermedades incurables muy penosas o progresivas y
gravemente invalidantes; el caso más frecuentemente mostrado es el cáncer, pero
pueden ser también enfermedades incurables como el sida. Se recurre, como se
comprende, a substancias especiales mortíferas o a sobredosis de
morfina.

Pasiva: Se deja de tratar una complicación, por ejemplo una bronconeumonía,
o de alimentar por vía parenteral u otra al enfermo, con lo cual se precipita el
término de la vida; es una muerte por omisión. De acuerdo con Pérez Varela “la
eutanasia pasiva puede revestir dos formas: la abstención terapéutica y la
suspensión terapéutica. En el primer caso no se inicia el tratamiento y en el
segundo se suspende el ya iniciado ya que se considera que más que prolongar el
vivir, prolonga el morir” Debe resaltarse que en este tipo de eutanasia no se
abandona en ningún momento al enfermo.
2. Eutanasia indirecta : Consiste en
efectuar procedimientos terapéuticos que tienen como efecto secundario la
muerte, por ejemplo la sobredosis de analgésicos, como es el caso de la morfina
para calmar los dolores, cuyo efecto agregado, como se sabe, es la disminución
de la conciencia y casi siempre una abreviación de la vida. Aquí la intención,
sin duda, no es acortar la vida sino aliviar el sufrimiento, y lo otro es una
consecuencia no deseada. Entra así en lo que desde Tomás de Aquino se llama un
problema de doble efecto, en este caso aceptando voluntariamente pero no
buscando que se vea adelantada la muerte del paciente.

Otros conceptos relacionados son :

Suicidio asistido: Significa proporcionar en forma intencional y con
conocimiento a una persona los medios o procedimientos o ambos necesarios para
suicidarse, incluidos el asesoramiento sobre dosis letales de medicamentos, la
prescripción de dichos medicamentos letales o su suministro. Se plantea como
deseo de extinción de muerte inminente, porque la vida ha perdido razón de ser o
se ha hecho dolorosamente desesperanzada. Cabe destacar, que en éste caso es el
paciente el que voluntaria y activamente termina con su vida, de allí el
concepto de suicidio.

Cacotanasia: Es la eutanasia que se impone sin el consentimiento del
afectado. La palabra apunta hacia una mala muerte (kakós: malo)[1]

Ortotanasia: Consiste en dejar morir a tiempo sin emplear medios
desproporcionados y extraordinarios. Se ha sustituido en la terminología
práctica por muerte digna, para centrar el concepto en la condición ("dignidad")
del enfermo terminal y no en la voluntad de morir.

Distanasia: Consiste en el "encarnizamiento o ensañamiento terapéutico",
mediante el cual se procura posponer el momento de la muerte recurriendo a
cualquier medio artificial, pese a que haya seguridad que no hay opción alguna
de regreso a la vida, con el fin de prolongar su vida a toda costa, llegando a
la muerte en condiciones inhumanas, aquí se buscan ventajas para los demás,
ajenas al verdadero interés del paciente.


¿Es una salida la eutanasia?

Como siempre en estos temas, existen dos grandes corrientes a favor y en contra

Las posturas en contra de esta práctica, dicen relación con argumentos fundamentalmente morales y religiosos. En términos casi demasiado simples, lo que se manifiesta es que ningún ser humano puede disponer de la vida de otra persona, o de la suya propia. Es un pecado y solo quien dispone de la vida es Dios

Los argumentos a favor, hablan de los derechos individuales y de la necesidad de morir dignamente antes de vivir indignamente.

El tema desde mi particular punto de vista, arroja luz cuando nos comenzamos a preguntar sobre la eutanasia en nuestros seres más queridos, que son nuestros hijos.

Imaginemos la siguiente situación...

Sabemos que nuestro hijo de 6 años víctima de un aterrorizante accidente
automovilístico ha quedado en estado vegetal, con parte de su cerebro destrozado
y la ciencia médica nos dice que está sin posibilidad alguna de poder
recuperarse.

Sólo respira por medios artificiales dado que no puede hacerlo
sólo...


¿Cuales son las opciones de las que disponemos?

De una manera bastante fría, las opciones son las siguientes...

Opción 1:


Mantenerlo con vida por intermedio de estos medios artificiales y no desconectarlo

¿Las razones? Además de las ya mencionadas morales y religiosas, una muy legítima y humana aspiración y que dice relación en el viejo dicho... "La esperanza es lo último que se pierde"


Las personas tienden a no aceptar lo que los médicos dicen, y siempre tienden a esperar lo que normalmente se califica como un "milagro"

En algún blog amigo yo comentaba que los milagros se realizaron siempre en épocas antiguas, en circunstancias que no existía la tecnología para explicarlos.


Curiosamente en la actualidad, los milagros son sólo médicos. Cuando la "iglesia" católica debe canonizar a alguien, este aspirante a santo debe haber realizado uno o dos milagros, y tal como se plantea, en la actualidad todos estos tienen relación con el mundo de la medicina.

A mi manera de ver las cosas, estos no son milagros, sino situaciones que la ciencia médica no ha podido explicar, lo que no significa que no haya una explicación, sino que solamente esta no se ha descubierto aún, lo que más tarde o más temprano sí ocurrirá.


Pero milagro o no, lo anterior no quita el hecho de que ante la difícil situación que hemos planteado, las personas se aferren a esta esperanza las que les puede durar toda la vida, y muchas veces las motivan a seguir viviendo.


Opción 2:


Aceptar lo inevitable y desconectarlo, sabiendo que ese "milagro" no va a llegar

El actuar racional y frío, dará cuenta que con esta opción se abaratan los costos hospitalarios que pueden llegar a convertirse en fortunas que nos llevarán a una angustiante situación económica.

Que la tranquilidad de saber que lo inevitable ya ocurrió indiscutiblemente mejorará la calidad de vida, y que es mejor recordarlo como era en su vida activa que en condiciones de muerte artificialmente postergada.


¿Demasiado duro?

Tal vez, pero es más duro vivir con una esperanza que sabemos que no se cumplirá.
Distinto sería el caso que al desconectarlo pudiera respirar por sí solo, pero eso ya es tema de otro post.


Y ustedes, estimados lectores, ¿serían lo suficientemente racionales para desconectarlo?

Se aceptan y respetan todas las opiniones.


Un abrazo
El equipo de No cruces el río con botas.NET

10 comentarios:

  1. sí, ademá pediría que lo hicieran conmigo sí estoy en un caso así

    no es que no respete la vida, por el contrario, pero creo que la vida es más que continuar la respiración en una persona que ya no logra realizar otras acciones vitales a plenitud

    claro que también respeto un punto de vista contrario, entiendo que hay involucrados sentimientos e interpretaciones que no es fácil soslayar

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  2. Hola!
    Antes que nada, felicitaciones por el blog, es la primera vez que entro y me encanta el diseño que tiene, está muy logrado.
    Con respecto al tema del post, coincido con Malbicho, yo quisiera que lo hagan conmigo si tengo una muerte cerebrar irreversible.
    Y justamente creo que es por el respeto a la vida que quiero esto.
    Por respeto no solo a mi vida, sino también a la vida de la gente que me rodea, a la cual, de mantenerme con "vida" les implica destruir la de ellos.
    La única gente que teme morir es la que no ha vivido.
    Saludos,
    Guliver

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  3. En lo personal, yo tiendo a estar de acuerdo con las posturas que ambos plantean, sin embargo como malbicho lo dice, es imposible soslayar valores y creencias que desde luego son muy respetables, en especial de gente más apegada a una determinada fé.

    Yo creo que Debates a dado en el clavo cuando plantea que la única gente que teme morir es la que no ha vivido.

    Vivamos intensamente cada una de nuestras acciones, y así, como un artista, que pone lo mejor de si en cada una de sus actuaciones, también nosotros, en cada una de nuetras actuaciones tanto en la vida laboral como personal, seamos también, artistas.

    Debates, siéntete bienvenido, gracias por tu visita.

    Malbicho gracias por volver por acá. Siempre es un placer pasear por tu blog

    Un abrazo.

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  4. Si el enfermo está o estaba de acuerdo con la eutanasia en la situación que ahora se encuentra pues no hacerlo sería ir contra su voluntad e imponerle unas normas de un colectivo extraño a él que además pueden estar totalmente equivocadas y ser absurdas.

    Por lo tanto yo creo que no hay que hacer imposiciones de este tipo a nadie, si lo ha decidido y se fundamenta en un razonamiento justo que nadie lo impida.

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  5. Pués si, estoy de acuerdo. En este blog lo hemos planteado hasta el cansancio... Tu libertad termina donde empieza la mia.
    Gracias por tu visita, siéntete bienvenido

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  6. Yo pienso que si la vida no se vive con calidad, no se merece tenerla, así que yo si lo querría para mí.

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  7. Estamos de acuerdo, por favor sé bienvenido al blog

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  8. Pienso como Educavent, Tu libertad de opinar termina donde empieza la mía...Yo cuando sea mayor y no pudea valerme por mi mismo estoy deseando que me ayuden a morir. Una vida sin calidad y molestando a los demás no sirve de nada.
    Espero que en el futuro avancemos con este tema y se pueda elegir. Sería bueno para el estado y para nosotros.

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  9. Hola Irun... efectivamente compartimos un gran sueño. Gracias por tu visita

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  10. Creo que cada uno tiene el derecho de ejelegir lo que consideremos sea mejor para uno, a veces las personas son egoistas porque ellos no son los que pasan dolor.

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