lunes, 16 de marzo de 2009

¿Debemos sacrificar nuestra vida sentimental, si tenemos un matrimonio destruido, en favor de nuestros hijos?

Estimados amigos:

En una de las últimas clases con un curso que ya terminamos, se me acerca una alumna y me plantea la siguiente situación.

"Profesor, mi pareja es bastante mayor que yo (la alumna tiene 19 años) ,  él tiene 42 años y estaba separado de su matrimonio hace algún tiempo.  El problema es que ahora terminó conmigo y volvió a su familia. Me dijo que lo hace por sus hijos. 

Tiene dos hijos pequeños que lo extrañan y por eso vuelve a su casa. ¿Debo yo solicitarle que vuelva conmigo dado que él vuelve a la casa sólo por sus hijos? "


En el caso particular de la alumna mi respuesta fue tajantemente que no, principalmente por el hecho de que más allá de que él hubiera vuelto a la casa, él le planteó que quería terminar la relación, decisión que no debe haber sido fácil, pero que le da ciertas luces sobre lo que es más importante para él y en este caso la prioridad la tenía la familia y sus hijos.

Si él plantea que quiere terminar la relación, lo concreto es que hay que quererse un poquito y jamás suplicar a nadie. El dolor por amor siempre pasa.

No queremos con las líneas anteriores plantear que en el caso contrario, esto es que la persona no quiera terminar la relación y prefiera a su nueva pareja, deba suspender la relación con los hijos. De hecho lo más importante siempre deben ser los hijos. Nada justifica el abandono y la no comunicación.

El tema es que hay que entender que son dos cosas distintas.

Uno puede dejar de ser esposo y armar una nueva vida, pero no puede dejar de ser padre.

La pregunta que nace entonces a esta altura de las reflexiones es... ¿Debemos sacrificar nuestra vida sentimental, si tenemos un matrimonio destruido, en favor de nuestros hijos?



Las posiciones con respecto a este tema son variadas.


En lo personal pienso que no deberemos sacrificar nuestra vida sentimental, dado que si pensamos estar haciéndole un bien a nuestros hijos, al final les estamos haciendo un daño.


Si queremos que nuestros hijos crean en el matrimonio, lo que deben ver es una relación estable y feliz. (Cuando hablo de matrimonio me refiero a una relación de pareja, tenga o no papeles)




Si no visualizan una relación estable, su propia estabilidad emocional se verá afectada. Es mejor que vean a padres felices con nuevas parejas que infelices con la pareja original. Lo que no debe pasar es que por el hecho de tener una nueva pareja se olvide de ser padres (padres o madres, hablo genéricamente) y se pierda la presencia.

No por el hecho de no vivir en la misma casa debe necesariamente disminuir la presencia. La gracia es aprovechar al máximo los momentos que se tenga con los hijos y por supuesto estar disponible para ellos cuando lo necesiten. Los Chat, facebook y correos electrónicos también adquieren una importancia fundamental para marcar esa presencia, como asimismo el adecuado uso del teléfono celular.

Nos debemos dar la oportunidad de ser felices, dado que normalmente nuestra infelicidad siempre repercute en alguien que no tiene la culpa de las decisiones erróneas que nosotros mismos tomamos.

Pero ojo, las decisiones siempre deben ser racionalmente pensadas. No hacerlo también lleva al fracaso. Es posible quedar peor de como estábamos.

Gracias por vuestra visita

Un abrazo

El equipo de Nocruceselrioconbotas.NET

 

2 comentarios:

  1. Como hijo de padres divorciados no le deseo eso a nadie. Es algo muy feo ser hijo y que tus padres se separen, hiere mucho y cuesta recuperarse de ello, por eso pienso que por los hijos hay que sacrificar muchas cosas. Al fin y al cabo, nadie los obligó a tenerlos.

    El tener los padres juntos, aunque no lo vean los hijos es un regalo muy original para ellos.

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  2. Una posición respetable sin duda, pero una cosa totalmente distinta es que estemos de acuerdo.
    Afortunadamente el respeto y eldebate forman parte de una sociedad desarrollada

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