Mostrando entradas con la etiqueta donacion de organos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta donacion de organos. Mostrar todas las entradas

jueves, 22 de abril de 2021

Imponer creencias personales en la intervención profesional?

Estimados amigos:

  El tema de las creencias personales y la intervención profesional es un tema de largo debate y que ya hemos tratado en reiteradas ocasiones en este blog radial.


 En nuestro diario recorrido por Internet, nos encontramos con una interesante reflexión digna de ser compartida 






Una reflexión:

Respecto a varios post recientes, me llama la atención que muchos defiendan sus posturas personales señalando que debemos intervenir libres de prejuicios, como estrategia para desprestigiar opiniones distintas a las propias. Como respondí a alguien, dentro de una epistemología positivista te enseñan la intervención libre de prenociones y prejuicios. Pero si te enmarcas desde un planteamiento dialectico fenomenológico, crítico o sistémico, existe imposibilidad de dejar fuera las creencias personales al momento de realizar intervenciones. Sin embargo, es en ese punto donde debe ser incorporada la habilidad ética consistente en no poner tus creencias por encima de las de los sujetos de intervención, sino que ayudarles a tomar las mejores decisiones dentro de sus posibilidades.
Tanto es así, que una las bases de una intervención social fundada don los pilares éticos e históricos, así como la ideología institucional, válidos también a nivel personal: tu intervención estará marcada por tu historia profesional, historia de vida, trayectoria académica y convicciones profesionales.
Tomando en cuenta lo anterior, es que si una temática sobrepasa la capacidad de sobreponer el fenómeno de intervención a las creencias personales, entra en juego la ética: si no puedes con un tema debes declararte incompetente y entregar el caso a otro profesional, pero no pretender llegar a una intervención buscando la objetividad. Como dice Maturana: la pretensión de objetividad es una forma de dominación.
También me llama la atención que los profesionales no sepan diferenciar entre un debate y una intervención: hay discusiones en las que no estamos atendiendo ningún sujeto de intervención, pues se dan en un nivel distinto de ejercicio profesional: la búsqueda de soluciones a problemas sociales, por lo que existe el derecho a opinar diferente al resto y eso no tiene porqué tener consecuencias en tu actuar profesional cotidiano. Decir "no estoy de acuerdo con X tema" no implica que vayas a realizar una mala intervención en tu ámbito de trabajo, por lo que argumentar "no puedo creer que hayan profesionales que piensen como tú" es un acto discriminatorio y arbitrario.
Lamento que algunas clases de epistemología e intervención social presenten falencias y errores conceptuales tan graves como para llegar a pensar que somos acríticos, amorales y arreligiosos. Les recuerdo que antes de la reconceptualización se consideraba que también éramos apolíticos. Saludos.

 


La opinión que comentamos apareció en un grupo especializado de trabajo Social en una red social y pertenece a María Beatriz Gutiérrez B. a quien le reconocemos todos los créditos.

Agora bien, al menos desde nuestro punto de vista, aplicable en muchos aspectos. ¿Aborto?¿Eutanasia? y a la fecha en que se escribe este escrito...¿Tercer retiro de Afp?

Desde este humilde rincón del ciber espacio creemos que no debemos imponer nuestras creencias. Como lo hemos dicho ya en reiteradas ocasiones... Lo peligroso no es que tú creas en algo... lo peligroso es que quieres que lo crea yo

Un abrazo

El equipo de Creaturadio.NET

domingo, 6 de abril de 2014

alquiler de vientre

Estimados amigos:

   Nuevamente en las clases con mis jóvenes alumnos aparece un importante tema de discusión, y dice relación con el tema del alquiler de vientre.

Como de costumbre, la conversación llega a tomar todo tipo de tópicos, que van desde lo físico, hasta lo valórico pasando por consideraciones religiosas y otras hierbas.

  El caso de análisis decía relación con una familia que no podía tener más hijos, debido a que a la mujer ya le habían llegado los procesos menopáusicos, tratándose de un matrimonio de edad madura, entre los 40 y 50 años.

El caso es que el matrimonio tenía 5 hijos, todos mayores de edad y con relaciones de pareja formadas, pidiéndoles a la hija menor, a la sazón de 25 años, para que vientre fuera utilizado con el óvulo ya fecundado de sus padres.

A la larga, la hija no lo hizo basándose en que encontraba "inmoral"  el procedimiento.

Lamentablemente, los tratamientos relativos a este tema no son de fácil acceso a los sectores deprivados, y desde luego, no están cubiertos por los respectivos sistemas de protección social.

A este respecto, es necesario hacer algunos alcances, referidos a cuales son los servicios que el servicio privado ofrece al respecto, y estos son la Inseminación Artificial, Fecundación in Vitro y/o Ovodonación.

Las diferencias entre estos términos dicen relación a la manera en que son ejecutados.

La inseminación artificial se define como todas aquellas técnicas consistentes en el depósito de espermatozoides de manera directa en la mujeres reemplazando a la cópula.

La fecundación in vitro es realizada cuando el el óvulo es extraído, fecundado con un espermatozoide previamente a la mano, y el resultado es depositado en los órganos correspondientes de cualquier mujer que puede ser o no la mujer propietaria del óvulo fecundado.

Finalmente, la ovodonación es simplemente la donación de óvulos, las que pueden ser fecundados con posterioridad.


En general, es posible mencionar que se estudia los cromosomas de un determinado postulante a padre cuando existen:

  • Hijos o padres portadores de alteraciones cromosómicas.
  • Hijo muerto al nacer.
  • Malformaciones múltiples, cuadro clínico orientativo de cromosomopatía.
  • Antecedentes de retraso mental de causa desconocida no aclarada, niñas con baja talla sin otro tipo de patología, anomalías del desarrollo sexual.
  • Amenorrea, esterilidad de causa desconocida.
  • Sucesivos fallos de implantación, varones con oligozoospermia severa u azoospermia secretora, abortos recurrentes
Existiendo algunas de estas anomalías, podría ser recomendable la utilización de laiseminación artificial o fecundación In Vitro.

En general se piensa que no se tienen mayores problemáticas con la utilización de estos procedimientos. Los conflictos morales relacionados con estos temas se dan sólo entre personas de las más extrema religiosidad, la que como hemos analizado en reiteradas oportunidades, lo único que ha hecho ha sido retrasar el más necesario y conveniente avance científico.

Ahora bien, el tema se complejiza si se trata de que el donante tiene relación de parentezco ascendiente con el eventual receptor, dado que en este caso complejidades físicas y eventuales malformaciones podrían darse como efecto de este proceso.

Ahora bien, en el caso propuesto al inicio del presente artículo, la hija no era fecundada con sus propios óvulos, sino que simplemente servía como alquiler de vientre. ¿Es realmente inmoral un procedimiento de estas características?

A juicio de quién suscribe no. Sino más bien contribuirá a la unión de la familia y como beneficio adicional el infante nacido del ejercicio tendrá dos madres a falta de una sola.

Una importante información adicional sobre el tema la pueden encontrar en este enlace, cuyo tema ya tratamos en otro de nuestros blog

Les dejamos planteada la pregunta... ¿Es el alquiler de vientre algo inmoral?

Un abrazo

El equipo de No cruces el rio con botas.NET

lunes, 4 de mayo de 2009

¿Es conveniente donar tus organos?

Estimados amigos:

En los últimos días en Chile ha sido posible ver algunos casos mediáticos de niños que requieren con urgencia una donación de órganos para poder salvar su vida.

Especialmente cubiertos por los medios informativos han sido los casos de un niño que necesitaba un corazón, que apareció una familia con un eventual donante por un menor recién fallecido y que la familia de este se negó, y que finalmente el niño que necesitaba el órgano murió, y otro que aún necesita un hígado para salvar su corta vida.

Frente a estos casos, ya planteábamos con anterioridad que una buena solución pudiese ser la clonación de órganos, que obviará todos los problemas derivados de la escasez de donantes.

Pero mientras esto no suceda, estaremos supeditados a la buena voluntad de quien quiera donar sus órganos para cuando haga falta

Cuando hice el planteamiento del tema a mis jóvenes alumnos, esperaba el acostumbrado debate con posiciones a favor y en contra. Pero ante mi sorpresa, no hubo debate. Absolutamente todos los jóvenes plantearon que era conveniente donar los órganos y que ellos personalmente lo harían.

Pero la situación cambió cuando la pregunta fue si ya habían hecho el trámite. Acá también la respuesta fue unánime, ninguno de ellos había hecho el trámite para ser donante de órganos, la mayoría por dejación. Importante en este punto es cambiar la ley de tal manera que uno sea donante por defecto y que si no quiere lo deje establecido así.

Antes de opinar sobre el tema, es conveniente recordar que al menos en Chile el trámite para ser donante es bastante fácil, ya que se requiere ser mayor de 18 años y no tener infecciones graves no controladas y/o cáncer con metástasis, como tampoco ser portador de VIH.

Para hacer este trámite Se puede dejar por escrito en un carné de donante, al momento de renovar la licencia de conducir o la cédula de identidad. A través de una solicitud notarial. En un documento al ingresar a un establecimiento hospitalario.

Pero lo más importante es manifestar su voluntad a la familia, pues la última palabra la tienen ellos.



Es en este último punto donde nace el debate (por fin) entre mis jóvenes alumnos. La legislación en este país establece que a pesar que una persona haya dejado establecida su intención de ser donante, en el momento en que esta deba hacerse efectiva, es la familia la que debe autorizar el trámite en última instancia.


Una parte de mis alumnos manifestaba que esta situación era una burla, y que debía respetarse a cabalidad la decisión del eventual donante. Hubo otro grupo que manifestó que era la familia quien debía tomar esta decisión. Las razones de esta última postura eran que el cuerpo forma parte de la "integralidad" de una persona, y que no es posible separarlo. Otros manifestaban argumentos morales y religiosos en favor de la decisión familiar y no personal. (Las decisiones que una persona tomó durante su vida no deben ser válidas si ya está muerto)


Hubo también quienes manifestaron que a pesar de que estaban a favor de la donación, entendían a la familia que se negaba a donar, dado que en el momento que se les consulta, están afectados por una carga emocional que les imposibilita absolutamente de tomar una decisión racional. Ante esto, opinión que en lo personal comparto, viene mi inmediata crítica hacia un sistema legal que deja en manos de personas imposibilitadas de tomar una decisión la importante tarea de decidir

¿Están las familias en posición de decidir? Creo firmemente que no. Los peores errores de nuestras vidas los tomamos bajo emociones y no bajo situación de racionalidad.

Mi posición ha sido clara en este tema desde el principio. Desde mis clases, y por supuesto desde estas líneas, defiendo la posibilidad de eliminar la decisión familiar dejando sólo en manos del donante si este quiere o no que sus órganos sean aprovechados para salvar la vida de otros.

La posición de la iglesia frente al tema...


Transplante según el Catecismo de la Iglesia Católica:

2296 El trasplante de órganos no es moralmente aceptable si el donante o sus representantes no han dado su consentimiento consciente. El trasplante de órganos es conforme a la ley moral y puede ser meritorio si los peligros y riesgos físicos o psíquicos sobrevenidos al donante son proporcionados al bien que se busca en el destinatario. Es moralmente inadmisible provocar directamente para el ser humano bien la mutilación que le deja inválido o bien su muerte, aunque sea para retardar el fallecimiento de otras personas.



Afortunadamente la Iglesia apoya la donación de órganos (ya sería demasiada su estupidez). Se han escuchado argumentos de personas fuertemente religiosas que dicen que no a la donación porque en el día de la resurrección faltarán órganos. Señores... su misma iglesia aclara que esto es erróneo.

Donar un órgano es un acto de generosidad

Y ustedes mis queridos amigos... ¿Donarían sus órganos? ¿autorizarían la donación de un hijo pequeño vuestro fallecido recién? Si apoyan la donación, ¿Han hecho el trámite de donación? ¿Por que no si fuera el caso que no lo han hecho? Me gustaría escuchar sus comentarios.-